¿Por qué elegir una VMC con recuperación de calor?
Un sistema VMC de doble flujo continuo con recuperación de calor permite reducir las pérdidas energéticas y mejorar el confort durante todo el año. El intercambiador de calor precalienta el aire de impulsión en invierno y contribuye a enfriarlo en verano, aprovechando las propiedades del aire extraído para transferir tanto calor sensible – temperatura – como calor latente – humedad –.
Elegir un sistema VMC de doble flujo continuo con recuperación de calor significa invertir tanto en confort interior como en eficiencia energética. Este tipo de sistema extrae el aire viciado de los ambientes interiores y, al mismo tiempo, introduce aire nuevo y filtrado procedente del exterior. El corazón de esta tecnología es el intercambiador de calor que, en los sistemas VMC Helty, es de tipo entálpico y permite recuperar hasta el 91 % del calor del aire extraído para calentar el aire entrante o contribuir a enfriarlo cuando funciona en combinación con un sistema de climatización.
Además de la eficiencia térmica, una VMC Helty garantiza un aire constantemente purificado gracias a filtros de alto rendimiento que retienen partículas finas, polen y otros contaminantes, contribuyendo a mejorar la calidad del aire interior. Este aspecto es especialmente importante en las viviendas modernas, cada vez más herméticas y, por tanto, más expuestas a la acumulación de humedad, CO₂ y compuestos orgánicos volátiles. La renovación continua y automática del aire interior reduce la necesidad de ventilar manualmente abriendo las ventanas, contribuyendo así a mejorar la eficiencia energética global del edificio.
La renovación continua del aire también ayuda a prevenir la formación de moho y condensación, manteniendo los ambientes interiores saludables.