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¿Qué se entiende por recuperador de calor sensible?

El recuperador de calor sensible es el intercambiador que, en los sistemas VMC, transfiere el calor entre el aire extraído de los ambientes interiores y el aire nuevo introducido desde el exterior, sin mezclar los dos flujos. Recupera principalmente la energía asociada a la temperatura del aire, pero no la humedad. Por este motivo, se diferencia del recuperador entálpico y, en determinadas condiciones, puede requerir la gestión de los condensados.

El recuperador de calor sensible es uno de los principales componentes de un sistema de Ventilación Mecánica Controlada con recuperación de calor. Su función consiste en recuperar parte de la energía térmica contenida en el aire viciado extraído de los ambientes interiores y transferirla al aire nuevo procedente del exterior, mejorando así la eficiencia energética de la ventilación.

El principio de funcionamiento se basa en el intercambio térmico entre dos flujos de aire separados:

  • El aire interior, previamente calentado o refrigerado, se expulsa al exterior.
  • El aire exterior, filtrado e introducido en los ambientes, atraviesa el recuperador antes de entrar en la vivienda.
  • Los dos flujos nunca se mezclan, sino que circulan por canales separados en el interior del intercambiador.
  • El calor se transfiere del flujo más caliente al más frío a través de las superficies de intercambio.

Durante el invierno, el aire caliente extraído de los ambientes cede parte de su calor al aire frío entrante. De este modo, el aire nuevo se precalienta antes de introducirse en las estancias, reduciendo las pérdidas energéticas asociadas a la renovación del aire.

Durante el verano, el sistema puede funcionar de manera inversa: el aire interior climatizado puede contribuir a reducir la temperatura del aire caliente procedente del exterior, limitando el impacto de la renovación del aire en el confort interior.

Se habla de recuperación «sensible» porque el intercambiador transfiere principalmente calor sensible, es decir, la energía asociada a la variación de la temperatura del aire. En cambio, no se recupera de forma significativa la componente latente, es decir, la energía relacionada con el contenido de humedad. Esta es la principal diferencia respecto a un recuperador entálpico, diseñado para recuperar tanto una parte del calor como una parte de la humedad presente en los flujos de aire.

En los sistemas VMC con recuperador sensible, el aire exterior se atempera gracias al calor recuperado, mientras que la humedad no se transfiere de forma significativa entre el aire extraído y el aire impulsado. Por este motivo, en determinadas condiciones climáticas y de uso, puede formarse condensación en el interior del sistema, por lo que puede ser necesaria una gestión adecuada del desagüe de condensados conforme a las instrucciones de instalación del producto.